viernes, noviembre 10, 2006

Una nota del Pelele

Enigmas de Calderón
Carlos Bazdresch
10 de noviembre de 2006

A poco más de dos semanas, México tendrá un nuevo presidente, (Espurio) el segundo candidato del PAN elegido después de la derrota del PRI. Es cierto que Vicente Fox obtuvo una proporción mayor de votos que Felipe Calderón. Pero es cierto también que el voto por Fox, en mucho, se dio por el deseo de derrotar al PRI y a su "sistema".

Calderón contó con sus amigos, (Fraudulentos) pero su elección como candidato del PAN, primero, y después su triunfo en la elección para presidente de la República se debieron mucho más a su esfuerzo y decisión personales, (Hildebrando)que en el caso del presidente saliente, y quizás también en los casos de otros presidentes. Este logro no es poca cosa.

Calderón no ha dejado saber mucho sobre cuáles son sus propósitos concretos. Si bien, su programa se puede entrever al oír sus discursos, es poco lo que se sabe sobre sus metas específicas. ¿Qué metas concretas piensa lograr Calderón durante su mandato? Algunas de ellas, aunque quizás no todas, las conoceremos el 1 de diciembre.

¿Para qué año de su sexenio, Calderón espera que la economía logre crecer a un ritmo de 6% anual? Quizá considere conveniente no tomar un compromiso explícito sobre este punto. Sin embargo, es muy distinto que el presidente electo tenga en mente una fecha más o menos precisa, para el momento en que se logre un crecimiento económico rápido, a que piense que eso no es previsible. La prioridad de lograr el crecimiento sería diferente.

Quizás se piense que es mejor no crecer, a correr el riesgo de que regrese la inflación. El déficit público no se utilizaría para promover el crecimiento. Éste dependería del gasto de inversión de las empresas privadas, requiriéndose, además, el adecuado contexto internacional.

La idea de no arriesgarse a que ocurra una crisis es válida debido al fuerte costo de una crisis. Sin embargo, el costo de no crecer también es muy grande, quizás mayor, y sobre todo es inmediato. El ex presidente Zedillo nunca definió una fecha determinada para la recuperación. Se cuidó mucho de mantener la inflación a la baja, pero a través de diversas acciones, hizo muy clara su decisión de promover una pronta recuperación del crecimiento. De hecho lo logró.

Pero más allá del laberinto en el que se puede encerrar la decisión de estimular, o no, la recuperación del crecimiento, hay otras preguntas. Una se refiere a la política educativa. Hay consenso de que la educación pública, tal como está en la actualidad, logra demasiado poco, tanto en relación con las necesidades del país, como con el monto de los recursos públicos que recibe. ¿Qué camino se seguirá al respecto?

Don Jesús Reyes Heroles quería que la mayoría de las decisiones en materia de educación pública se descentralizaran hacia los estados de la República. Inclusive, es pensable una descentralización de las decisiones operativas de las escuelas hasta el nivel municipal. ¿Nada de esto es posible por la oposición del sindicato de maestros? En Francia la educación está centralizada, hay un sindicato nacional y la educación pública es magnífica ¿Por qué allá sí y aquí no? ¿Cuántos sexenios más seguirá el país con educación pública cara y de mala calidad?

Otra cuestión es la seguridad. Quizás la mayoría de los ciudadanos considere que es el principal problema. En el pasado, una respuesta ha sido que la atención del crimen corresponde a los estados y municipios. La Federación ayuda pero el problema está "allá". Otra, que la policía no cuenta con el equipo adecuado. Así, lo que se requiere son mejores armas y más coordinación.

La experiencia muestra la poca eficacia de estas respuestas. El problema principal no es equipamiento. Una mejor organización del conjunto de las policías quizás ayude a que no se echen la culpa entre sí. Los países que mantienen un nivel adecuado de seguridad civil -Cuba, por ejemplo- cuentan con el apoyo ciudadano para lograrlo. Obtener este apoyo no es fácil. Menos cuando el intento de ayudar se paga caro, pues muchas veces los delincuentes son los policías. Sin embargo no hay otro camino. ¿Por qué no hacer un esfuerzo serio para lograrlo?

Profesor e investigador del CIDE

Yo mera: ¿algún día sabremos sus propósitos? ¿? ¿? ¿?

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